Columnista

Cielo Salviolo

Por: Cielo Salviolo

Los contenidos audiovisuales diseñados para el público infantil pueden colaborar de una manera significativa en el logro de una sociedad más justa, en la que niñas y niños tengan las mismas oportunidades para crecer, desarrollarse y armar sus proyectos de vida.

Divulgação

Difusión

Los medios masivos de comunicación recogen y recrean estereotipos construidos y vigentes socialmente. En este sentido, coexisten con los estereotipos, prejuicios y creencias que se transmiten culturalmente. Los medios pueden reforzarlos o cuestionarlos y contrarrestarlos, pueden favorecer la superación de los estereotipos y roles de género, contribuyendo, así, a combatir la discriminación.

Mientras los estereotipos son creencias, juicios de valor sobre las características de grupos de personas (las rubias, tontas; los hombres, fuertes), los roles de género son los comportamientos, actitudes, obligaciones y privilegios que una sociedad asigna a cada sexo y espera de él. Generalmente van asociados los dos conceptos y se habla de estereotipos y roles porque los primeros contribuyen a mantener los roles de género, al modelar las ideas sobre las actitudes, obligaciones, comportamientos y privilegios de los hombres y de las mujeres, y a crear expectativas sobre lo que significa ser mujer o ser hombre.

En nuestra sociedad circulan aún con fuerza estereotipos de género que se asocian fuertemente a lo femenino y a lo masculino de manera diferenciada. Mujeres que disfrutan de las tareas domésticas, niñas que juegan con muñecas, o que visten de rosa, hombres que realizan trabajos forzados, varones que juegan al fútbol, etc.

Las niñas, en general, aparecen asociadas a cánones convencionales de belleza: son flacas, rubias, altas, algunas veces con cuerpos hipersexualizados (cinturas pequeñísimas que no se corresponden con los cuerpos de las niñas y piernas extremadamente largas). Estudios de la Fundación Prix Jeunesse advierten también que los personajes femeninos muy pocas veces aparecen como líderes y en líneas generales, son siempre secundarios respecto a los masculinos. Sus motivaciones están más que nada asociadas a intereses románticos, son dependientes de los hombres, más tímidas y sensibles, algunas veces, sumisas, y en general “funcionan” dentro de las tramas como complemento de los hombres: están allí para apoyarlos, animarlos. Por supuesto que hay excepciones y ejemplos de calidad en la televisión infantil también, pero aún estas tendencias son muy fuertes en la televisión infantil de todos los países del mundo.

Sin embargo, la televisión puede producir materiales y discursos que cuestionen esos estereotipos, a través de la presentación de situaciones que tiendan a ubicar a los sujetos en roles que no se asocien a los tradicionales roles de género e intentando mostrar situaciones de igualdad, donde la diferencia sea un valor ligado al respeto de la individualidad de cada persona.

Quienes producimos televisión para niños y niñas podemos tener en cuenta criterios de calidad para representar a las niñas y a las adolescentes ampliando sus intereses, sus expectativas, sus imágenes, sus historias, sus deseos y formas de ver el mundo, alejadas de los estereotipos.

Por ejemplo:

Prestar atención al número de niñas y niños. Balancear los protagonistas, tanto principales como secundarios, para que sean tanto niñas como niños, representados de manera igualitaria. Equilibrar los liderazgos.
No reforzar estereotipos en cuanto a rasgos de personalidad según el género. Por ejemplo, no poner tipos de juegos típicamente asignados a niñas o niños de manera diferenciada (juegos de aventuras o juegos de muñecas).
En las situaciones de interacción, presentar siempre grupos heterogéneos, en los que haya igualdad de representantes niños como niñas.
Presentar personajes que valoren y aprecien las diferencias entre niños y niñas, sin otorgar a las mismas un juicio de valor.
Valorar las diferencias dentro del grupo, no asociadas al género, sino a otros rasgos de personalidad, que den cuenta de ambos géneros frente a una misma característica (por ejemplo, el más divertido o la más divertida).
Evitar utilizar paletas de colores que refuercen estereotipos de género: el rosa, fucsia, lila para las niñas y los azules y celestes para los niños.

Ampliar el rango de representaciones de las niñas desde lo físico y desde el universo de intereses y motivaciones. ¿Por qué las niñas tienen que esperar ser salvadas? ¿Por qué los varones siempre tienen que ser valientes?
Considerar qué significa ser niño o niña según diferentes contextos y culturales y tener en cuenta el impacto que algunos temas tienen sobre las mujeres y/o sobre los varones.

Compartimos algunos links a materiales complementarios:

Infancia, televisión y género. Guía para la elaboración de contenidos no sexistas en programas infantiles de televisión
Gender in children’s televisión worldwide
Girls and boys and TV. A few reminders for more gender sensitivity in Children´s TV

Artículo publicado originalmente en LatinLab.

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Cielo Salviolo
Cielo Salviolo

Actúa en comunicación y producción de contenidos audiovisuales para la infancia. Fundadora del Pakapaka, hoy es consultora de contenidos de ese canal de tv. Dirige el Laboratorio de Televisión Infantil para la América Latina. Profesora de producción y realización de cine y TV infantil en la UBA, integra el Consejo Asesor de la Comunicación Audiovisual y la Infancia de Argentina.