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Por: comKids (Redactor)

Durante tres días, en el Festival argentino Ojo al Piojo, se proyectan un centenar de audiovisuales en competencia -en las categorías Cortometrajes realizados por Niños y por Adultos- el Jurado de Premiación está conformado por niños y adultos.

En consonancia con la variada oferta de vacaciones de invierno de la Secretaría de Cultura y Educación de la Municipalidad de Rosario y apostando a seguir sumando actividades que propicien la producción audiovisual independiente, el Centro Audiovisual Rosario organiza Ojo al Piojo, Festival Internacional de Cine Infantil.

Acá vamos a compartir una charla hermosa entre Aldana y Zaramella el creador y realizador de “Viaje a Marte”, “Sexteen”, “Luminaris” hiceran sobre esta experiencia.

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El Jurado de Premiación está conformado por niños y adultos. En esta edicción, Aldana Duhalde- realizadora y consultora internacional amiga y colunmista del comkids y Juan Pablo Zaramela participaran de este jurado junto con Sheila Pérez Giménez y los niños Melani Barbona, Lumila Custodiano, Cristian Balasino, Alejo Martín.

¿Qué te despierta este Festival?

Zaramella –“OJO AL  PIOJO” me parece una alegría. Me gusta que pasen cosas en otros puntos del país que no sean Buenos Aires.  Siempre y cuando estén bien organizados. Que se descentralicen culturalmente las propuestas de un país es tan importante! Y Rosario es realmente un ícono de esa descentralización. Una ciudad culturalmente fuerte. Y por eso estoy acá apoyando la movida.

Aldana- Es significativo viajar dentro del país, es cierto. Sobre todo sentir que se van encendiendo estrellitas de debate y reflexión más allá de la capital… que ya no es una “rareza” juntarse para observar lo que circula en el mundo e ir definiendo entre todos, paso a paso en cada encuentro, qué es lo que merece ser premiado, que es lo que nosotros mismos consideramos calidad.

¿Qué significó trabajar esta vez en un jurado compuesto por tres profesionales y 4 niños, que debatieron y votaron en igualdad de condiciones?

Z- Me parece una muy buena idea, porque el festival antes que nada es infantil. Los chicos acá tienen su voz a la hora de elegir los ganadores, y es totalmente lógico, son el target al que está dirigido el festival.  El jurado de adultos –nosotros- podemos ver cuestiones técnicas, analizar las cosas desde un punto de vista más erudito, desde la experiencia de realización, pero lo que realmente importa es el otro lado de la cuestión: si el material está llegando a los chicos. ¿Qué mejor manera de medir eso?

AD- Un placer, una continua sorpresa. Los chicos/as tienen criterio propio, y son muy aguerridos defendiendo sus ideas. Ya dejaron el “me gusta”/  “no me gusta” para argumentar sus opiniones con soltura y precisión al mismo tiempo. Saben lo que quieren y porqué lo quieren. Pero también aceptan una segunda opinión, son flexibles y quieren saber más. El audiovisual los seduce enormemente. Es un terreno en el que se sienten cómodos, tanto como espectadores como en el rol de jurado, es algo que les es propio y sienten plenamente el derecho a opinar y a esperar que no los defrauden.

AD- ¿Percibiste diferencias entre lo que pensábamos nosotros y lo que proponían los niños/as o fueron más los puntos de encuentro?

Z- Hubo diferencias, pero en líneas generales íbamos hacia el mismo lado y pudimos acordar fácilmente. Fue importante haber establecido un acuerdo previo entre los miembros adultos del jurado para respetar esta visión infantil y asumirlo como prioridad en los resultados.  Nosotros los ayudamos con ciertas cuestiones que se les podrían estar escapando,  pero ellos mandaron.

AD-Hubo muchas coincidencias, y esto es bueno. Creo que no es casual. Nosotros también estamos aprendiendo a ponernos de su lado, a entender su perspectiva como parte esencial del concepto de calidad frente a un contenido que es para ellos/as.

El festival premia también cortos hechos por niños/as. Cuando ves el material de estos jóvenes realizadores anónimos, que producen cortos gracias a los adelantos tecnológicos ¿qué sentís?

Z-Pienso desde mi infancia. Pienso en tooodo lo que podría haber hecho si hubiera tenido las facilidades que tienen hoy los chicos y me encanta ver como de hecho toda estas herramientas están siendo bien aplicadas. Esto difiere de la postura que insiste en que la tecnología aleja a los chicos de la creatividad y del juego, es todo lo contrario. Es un canal de expresión más, siempre y cuando esté usado de un modo personal, para las propias ideas. Nos hemos encontrado acá con chicos que producen desde sus casas, con elementos muy básicos realizan series o cortos con una fuerza y riqueza narrativa realmente interesante muy prometedora, y no solo para ellos mismos, lo digo en general.

AD- De todas formas, qué es lo quieren decir en su “historia” sigue siendo  fundamental al margen de la parafernalia técnica. Los pequeños realizadores que se vuelven interesantes más allá de la posibilidad de expresarse libremente por el placer de la expresión, son los que además proponen un material organizado, con una estructura que va más allá de los recursos. En definitiva un relato con emoción, un conflicto con desenlace original y coherente.

Frente a todo el material que has visto en tu vida, incluyendo cortos hechos por chicos que acabas de mencionar. ¿Qué es lo que hace que una historia sea buena?

Z- Como decías, primero el hecho de que una historia esté contando algo que interese a alguien. Parece una tontería, pero no. Las historias son para que las vea otra persona. Existe el mito de que los autores trabajamos para nosotros mismos, y por supuesto lo que queremos es que nuestras películas sean vistas y para esto necesitamos ir hacia un interés común. Las historias tienen que atraer por sus conflictos, pueden ser sociales o pavadas cotidianas pero de una u otra manera tienen que reflejar a las personas. Sus miedos, sus deseos, sus logros, sus contradicciones.

AD- Para mí que nos movilice es esencial. Que nos cuestione, que nos enfrente con nuestros miedos y deseos, que nos haga reír de nosotros mismos…. Y es impresionante como hay niños/as que lo logran!

Abajo mira algunos de los contenidos premiados:

Premio Ojo al Piojo al mejor cortometraje realizado por adultos a GARRA CHARRÚA, de Felipe Bravo (Barcelona, España), por su introducción, historia e intensidad, que festeja la diversidad cultural desde la perspectiva de un niño. Veja trailer.

Garra Charrúa Trailer from Felipe Bravo on Vimeo.

Premio Ojo al Piojo  al mejor cortometraje realizado por niños para EFECTO DOMINÓ de Julián Mizrahi (Buenos Aires, Argentina), por ser una historia bien contada, con buen ritmo, y buen final, explotando al máximo las posibilidades de una idea.

Efecto Dominó – Cortometraje (Enhanced) from Julián Mizrahi on Vimeo.

Los otros ganadores del Festival OJO AL PIOJO.